1. En general, ¿cómo estimarías tu trabajo y esfuerzo personal en esta
asignatura?
El trabajo y esfuerzo personal lo estimaría como positivo porque así lo
siento, porque he disfrutado la asignatura, porque los contenidos y propuestas
de trabajo me han motivado, y creo que sin motivación no hay aprendizaje
constructivo. De hecho, considero haber alcanzado los objetivos principales de
la asignatura, que tienen que ver con el conocimiento de los elementos de los
lenguajes audiovisuales, la identificación de los mecanismos de persuasión y
manipulación, la potenciación de la autonomía crítica y la producción de
mensajes alternativos. Tampoco he dejado de seguir los foros y chats y
participar en ellos. Siendo mi colaboración en el Diario de Aprendizaje junto a
mis compañeras (Ana Tejero, Noela Cameselle y Laura de la Portilla) lo más
significativo.
2. ¿Cómo valorarías el interés que has mostrado?
Mi interés se relaciona con ese grado de motivación al que me refiero. Sin duda, como licenciada en Periodismo, los medios de comunicación y el lenguaje audiovisual despiertan en mí una atracción importante. En este sentido, conocer, desarrollar, producir y, sobre todo, crear, esto es, darle forma a los pensamientos a través de la producción de un blog, o el diseño de un mensaje alternativo (contra-anuncio), a partir de materiales vivos extraídos de la propia realidad más reciente, constituyen un pilar básico para promover esa construcción de conocimientos. Además, todas estas prácticas también son aplicables a la práctica docente de la que también he formado parte como profesora de Lengua Castellana y Literatura. De una u otra forma, trataré de llevar al aula un acercamiento crítico a los medios y las imágenes como el realizado a través de esta asignatura.
3. Comenta brevemente cuáles han sido las lecturas -libros, capítulos de libros y artículos- que has realizado destacando las ideas, sugerencias que te hayan aportado (es fundamental, más que las posibles respuestas, las nuevas preguntas, interrogantes o cuestiones que han aflorado).
La capacidad de
influencia, las reacciones y los nuevos interrogantes surgidos a raíz de las
lecturas propuestas quedan plasmados en el Diario de Aprendizaje que he
realizado colaborativamente (http://teoricaypractica-inf-audiov.blogspot.com.es/),
un blog en el que se ha pretendido no dejar atrás ninguno de los materiales
propuestos por el profesor durante siete chats. Todos ellos (libros, artículos
de prensa y otros, vídeos, imágenes, etc.) me han aportado una perspectiva más
amplia de miradas.
Significativos han sido
los libros Imagen y control social
(de Ramón Ignacio Correa) y Ante el dolor
de los demás (de Susan Sontag), que me han parecido materiales muy
adecuados por su poder de invitar a la reflexión. El debate de lo intolerable,
la cultura del consumismo, los hilos invisibles del poder que mueven el mundo,
el miedo como mecanismo de control social y la necesidad de autodefendernos
como ciudadanos son contenidos claves vertidos en el trabajo de Correa. Por su
parte, en el libro de Sontag, la visión se enriquece con un nivel máximo de
detalles (con experiencias de profesionales, con datos de exposiciones o
consecuencias a raíz de fotografías concretas, etc.), ejemplos que ilustran la
teoría, el flash back entre lo que ya se ha hecho con las imágenes y lo que se
está haciendo.
Sin embargo, a pesar de
comentarios, investigaciones y explicaciones claras y argumentadas, ¿es fácil
llevar esto a la práctica? Es decir, ¿cómo se puede promover realmente una
postura personal de autonomía crítica y emancipadora ante los nuevos discursos
autoritarios de los medios? ¿Hasta qué punto los intereses
ideológicos, económicos o las construcciones personales median en esa realidad
construida y cómo nosotros podemos ser críticos y no manipulables? En este
sentido, y tras las lecturas y reflexiones, el poder de los agentes sociales
(familias, escuela, medios de comunicación, etc.) debería enfocarse a la
educación.
Ojalá acercarse a este tipo de libros nos ayudara a ser más críticos y a cuestionarnos todos los mensajes que recibimos. Claro que nos alimentan hacia esta dirección, pero también es cierto que, aún leyendo y reflexionando sobre ello, volverán a ‘pasearse’ ante nosotros una multitud de mensajes que escaparán a nuestra reflexión y control en nuestras estresantes vidas diarias. Porque, como hemos podido analizar, la realidad nos bombardea con tal cantidad de contenidos sexistas, intolerables y morbosos que nos vemos sobrepasados.
Por ejemplo, entre las lecturas y visionados, destaca cómo el discurso de las desigualdades de género y la dominación masculina siguen enraizadas en nuestra sociedad. Artículos como los de la caza de brujas, los feminicidios, y las imágenes o publicidad sexistas demuestran que es preciso exigir una reflexión en torno a los mismos. Mientras cada día continúan muriendo mujeres a manos de sus parejas (el extremo más terrible de la lacra de la violencia machista y del androcentrismo), la caza de brujas sigue siendo de brujas, no de brujos; anuncios como el de ‘Tengo un plan’ de Desigual se suceden y originan todo tipo de comentarios (¿cuántos anuncios protagonizados por hombres levantan tanta polémica?); el aborto o no aborto por violación se convierte en la decisión de unos pocos (¿dónde queda el derecho de decidir de la mujer sobre su vida privada?), etc. Un tribunal que no ve acoso sexual en besos y tocamientos indeseados de un jefe a sus empleadas (artículo), una ruta llena de abusos que sufren las mujeres para salir de un país (reportaje de prensa), un representante público que pronuncia que “las leyes son como las mujeres, están para violarlas” o un vídeo en el que una niña asume el rol de su padre, que maltrata a su madre, son sólo un reflejo de que la sociedad se equivoca y hay que exponer y denunciar ciertos hechos.
La ética y la responsabilidad de los medios es otra
cuestión central en el tratamiento de los hechos trágicos, como el de las
guerras, conflictos o muertes. Recordemos algunos de los artículos comentados
en el Diario al respecto, como ‘Una entrevista antes de morir’ (sobre un
programa chino que entrevistaba a condenados a muerte), el caso de los marines
americanos orinando encima de víctimas afganas o torturas varias, incluso en el
cine, como la reflexión sobre la película ‘La noche más oscura’ (Zero dark
thirty), en torno a la caza de Bin Laden.
¿Todo vale? ¿Y qué decir cuando se trata de etnias desfavorecidas como los gitanos? ¿O de los menores, los más protegidos? ¿Todo vale también? No, desde el punto de vista moral. Pero, desgraciadamente, para los medios de comunicación, y otros poderes, sí, pues se mueven por intereses económicos e ideológicos (recordemos el caso de las Lolitas de Vogue). Por ello, a pesar de que los mensajes e informaciones nos sobrepasen (más aún en la era actual del ciberespacio), y de que haya imperiosos intereses que nos rodeen, somos nosotros mismos, como ciudadanos, los que debemos ser los primeros críticos, con el objetivo, al menos, de poder decir: quizás estemos siendo manipulados, pero que sepáis todos vosotros, los que estáis en el poder, que somos conscientes, que no somos tontos. Así, ya habremos ganado mucho. De tal forma que nos convirtamos en individuos activos en esa guerrilla semiológica de la que hablaba Umberto Eco, consiguiendo ser un estilo a las Pussy Riot, que nos vean y nos escuchen…
¿Todo vale? ¿Y qué decir cuando se trata de etnias desfavorecidas como los gitanos? ¿O de los menores, los más protegidos? ¿Todo vale también? No, desde el punto de vista moral. Pero, desgraciadamente, para los medios de comunicación, y otros poderes, sí, pues se mueven por intereses económicos e ideológicos (recordemos el caso de las Lolitas de Vogue). Por ello, a pesar de que los mensajes e informaciones nos sobrepasen (más aún en la era actual del ciberespacio), y de que haya imperiosos intereses que nos rodeen, somos nosotros mismos, como ciudadanos, los que debemos ser los primeros críticos, con el objetivo, al menos, de poder decir: quizás estemos siendo manipulados, pero que sepáis todos vosotros, los que estáis en el poder, que somos conscientes, que no somos tontos. Así, ya habremos ganado mucho. De tal forma que nos convirtamos en individuos activos en esa guerrilla semiológica de la que hablaba Umberto Eco, consiguiendo ser un estilo a las Pussy Riot, que nos vean y nos escuchen…
4. ¿Has realizado algún trabajo voluntario de producción de medios? En caso afirmativo, explica brevemente en qué ha consistido.
Sí, he realizado un contra-anuncio adjunto en el foro y en el correo enviado al profesor. Se trata de un cartel crítico sobre Mercadona en el que se cuestionan los buenos servicios y las ventajas de esta marca. Para empezar, se ha alterado el nombre de esta cadena que se jacta de ofrecer unos productos a bajo precio (incluso con campañas protagonizadas por el dueño, Juan Roig –en una de las imágenes del cartel) para llamarla ahora ‘Mercanodona’. En esa ideología, que lleva por bandera, de ser unos supermercados que se acercan, con sus servicios, a las clases medias, he pretendido usar tanto textos como imágenes que subvierten los valores de un Mercadona en el que, quizás, no todo sea tan positivo. Aprovechando fotografías del asalto de ‘una parte del pueblo’ a un Mercadona (encabezado por Gordillo) y de manifestaciones de sus trabajadores protestando por sus condiciones, se ha jugado a contrastar, con un toque de humor, esta realidad con lo que subraya la cadena en su propia web (con imágenes de trabajadores ‘felices’, y con servicios como ‘reparto a domicilio’, ‘custodia de bolsas’/carros, ‘temperatura climatizada’ o ‘parking para clientes’).
5. Desde el plano de
las actitudes, ¿se ha producido en ti alguna sensibilización especial
sobre los temas tratados?
Verdaderamente, se ha
vuelto a producir en mí una re-sensibilización. Volver a ver la fotografía que
disparó Kevin Carter al niño famélico rodeado por un buitre, la agonía de
Omayra o la instantánea a una niña corriendo desnuda, quemada por napalm, en la
guerra de Vietnam (tomada por Nick Ut), me ha hecho volver a ‘despertar’ y
mirar con ojos críticos las atrocidades e injusticias de la vida, de la
naturaleza y de las personas. También hay otras imágenes y tratamientos
mediáticos que evidencian el control social al que estamos sometidos y otras
injusticias cometidas (y que parecen ancestrales, como la persecución de los
gitanos, las ‘brujas’ o la violencia/desigualdad contra las mujeres). Lamentablemente,
el excesivo bombardeo de informaciones e imágenes de tragedias, que siguen y
seguirán existiendo, nos puede llevar a acostumbrarnos, inmunizarnos y hacernos
más insensibles. De ahí la importancia de los temas tratados en esta asignatura
y de la metodología llevada a cabo, que aportan mecanismos para esa reflexión
tan necesaria en la sociedad actual.
6. Personalmente, ¿qué
es lo más importante que has aprendido? ¿Qué crees que has dejado de
aprender?
No he dejado de aprender
nada, pues todo lo tratado se suma al conocimiento adquirido sobre la teoría y
práctica de la información audiovisual, y todo aprendizaje es importante.
Siempre es positivo aplicar los contenidos de los lenguajes audiovisuales y de
los mecanismos persuasivos a ejemplos concretos analizados de nuestra realidad
cotidiana. Quizás, más que dejar de aprender, he desaprendido ciertos aspectos.
Considero que tan fundamental es aprender para avanzar como desaprender. En mi
caso, tenía ideas preconcebidas sobre algunas fotografías (como la historia que
se ‘esconde’ detrás de la instantánea de Kevin Carter) u otros aspectos que no
terminaba de entender sobre tratamientos en algunas guerras o hechos (en este
sentido, el libro de Sontag me ha parecido muy interesante), pero esta
asignatura me ha ayudado a ampliar las miradas, a cuestionarme realidades y a
hacerme nuevos interrogantes.
7. Valora tu
aportación en los chats, foros y
el contacto con otr@s compañer@s del Máster con el fin intercambiar
información, experiencias o puntos de vista.
El contacto con los
compañeros y el profesor, tanto en los chats a los que he podido asistir como
en los foros, es una de las cosas esenciales y más positivas que me llevo de
esta asignatura. Quizás, al principio, me sentía desbordada ante la abundancia
de aportaciones que estos mismos compañeros realizaban en los foros y en los
chats sobre los temas que empezábamos a estudiar. Con ese tic-tac que tanto nos
marca (recordando ese clásico 'Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj', de Julio Cortázar), yo
intentaba leer los comentarios, participar, compartir y reflexionar fijándome
en nuestro alrededor, pero siempre tenía la sensación de que no llegaba o de
que era muy poco si lo comparaba con otras intervenciones.
Sin duda, el trabajo
colaborativo para la construcción del Diario de Aprendizaje ha sido especial. Éste
ha resultado ser otro de los puntos fuertes en este proceso de aprendizaje. La
producción del Diario grupal ha sido muy enriquecedora, tanto a nivel de
construcción de conocimientos como a nivel personal. Las posibilidades que
ofrecen las nuevas tecnologías posibilitan una nueva dimensión al trabajo
colaborativo, en el que fijamos una meta común: aprender juntas, unas de otras
(pues hemos sido un grupo de cuatro chicas), compartir y disfrutar. Hemos
compartido todo: responsabilidades, decisiones, dudas, reflexiones, avances,
experiencias, solución de conflictos, agobios y otras debilidades, y, sobre
todo, apoyo, mucho apoyo. Nos hemos reunido en hangouts (de Google+) para
hablar, reflexionar, negociar y avanzar; google docs para interactuar; el blog
(para la puesta en común), y Alf para compartir con el resto de compañeros.
Estoy segura de que individualmente no hubiera aprendido tanto como lo he hecho
trabajando con este grupo. Y, probablemente, nada hubiese sido igual si no me
cruzo en el camino con estas tres compañeras.
8. ¿Has consultado
otro material (bibliográfico, en la Red…) para ampliar o complementar la
información residente en la plataforma.
Sí, de hecho, esto es
algo inherente, creo, a cualquier trabajo. Para reflexionar sobre los materiales
propuestos he tenido que releer algunos libros como
La construcción de la realidad en los medios de comunicación, La imagen.
Análisis y representación de la realidad (de Aparici) o Comunicación y poder (de Castells),
entre otros. Asimismo, no he dejado de contrastar la información residente en
la plataforma con otras versiones/interpretaciones en otros medios ni de buscar
y ampliar otras perspectivas. Como se puede observar en el Diario de
Aprendizaje, las entradas están ilustradas o acompañadas con diferentes
materiales, noticias y reflexiones originales (por ejemplo, en el caso de las
Pussy Riot o el tema de la dominación masculina, entre otras muchas entradas
del blog).
10. Hay algún otro elemento, no
relacionado anteriormente, y que quisieras valorar dentro de los que has
aprendido libremente y/o de lo que se te ha intentado enseñar en Teoría y Práctica de la Información
Audiovisual?
En esta autoevaluación
he tratado de plasmar mis impresiones, con algo de perspectiva y distancia.
Empiezo también a ver resultados, y no me refiero a las notas, sino a que el
esfuerzo realizado en cada asignatura, como en ésta, establece conexiones con
el resto tomando forma en un ‘todo’. Ahora ha adquirido para mí una nueva
visión la comunicación y la educación, sea presencial o a distancia.
VALORACIÓN GLOBAL:
CALIFICACIÓN:
Sobresaliente 9
Justificación de la
autoevaluación
Con base a todo lo
expuesto anteriormente, echando la vista atrás, viendo el camino recorrido
hasta el momento y con la mirada puesta en el futuro, considero esta
autoevaluación como la más adecuada y acorde a mi proceso de aprendizaje. Además, siento haber interiorizado las nociones más importantes de esta
asignatura con el objetivo, por otro lado, de futuras aplicaciones prácticas.
La sensación de haber vuelto a despertar mi conciencia crítica en ciertos
aspectos, producir un diario de aprendizaje virtual/audiovisual, así como un
mensaje alternativo, y hallar nuevas oportunidades de conocimiento a través del
trabajo compartido con los compañeros ha supuesto un soplo de aire fresco tras
mi paso constructivo por Teoría y
Práctica de la Información Audiovisual.
No puedo reflexionar
sobre mi recorrido por esta asignatura sin señalar qué ha supuesto para mí esta
nueva aventura en la formación. Salir de ese círculo de ‘confort’ que es la
educación tradicional (por ser el más andado y controlado) para adentrarse en
el mundo de la educación a distancia no ha sido sencillo (recuerdo una frase
que pronunció el periodista Iñaki Gabilondo en la inauguración del primer curso
de mi licenciatura: “Nadie me dijo que esto fuera a ser fácil”). Cierto es que
había tenido algunas experiencias anteriores con cursos a través de la red,
pero nada que ver con este máster. Al principio todo era desconcertante: ¿cómo
será la metodología?, ¿en qué consistirá asistir a unas clases a través de la
pantalla?, ¿cómo haré trabajos en grupo –con lo que me apasiona este tipo de
práctica- si ni siquiera conozco a los compañeros?, etc. Ahora el edificio de
mis nuevos estudios universitarios no se llamaba ‘Facultad X’, sino Alf. Esta
plataforma era una gran desconocida para mí, aunque pronto me habitué a sus
pasillos, a sus aulas y a sus distintos departamentos. El no saber algo te motiva
y te empuja a ir más allá. Ahora todo resultaba atractivo para mí, poco a poco
esta experiencia se ha convertido en un descubrimiento en mi caso, en un aprendizaje
continuo. Por eso, termino con una frase que me gusta:
EVALUACIÓN DE LA
ASIGNATURA
El punto fuerte de esta
asignatura es la de una metodología abierta y flexible que permite ajustarse a
los diferentes perfiles de los alumnos, promoviendo la creación propia y haciéndonos
protagonistas (este sistema de evaluación también contribuye a ello, siempre
que se haga desde una visión equilibrada, ética y real, y no pensando en
autoevaluación como sinónimo de calificación alta), aunque más propuestas de
trabajos en grupos serían significativas.
Además, los contenidos y
materiales aportados potencian también ese objetivo de reflexión crítica.
Quizás haya echado de menos, entre la interesante información alojada en la
plataforma Alf, algunos documentos de la actualidad más reciente, que tan
movida está y que tanto precisa de una reacción crítica por parte de los
individuos como ciudadanos (aunque para eso está también la consulta de otros
materiales por nuestra parte).
Por otro lado, es
positivo que el profesor no ‘imponga’, sino que sirva de guía, dándonos
libertad a la hora de trabajar, sin embargo, y sobre todo en los primeros
momentos, me surgieron algunas dudas de orientación sobre cómo abordar el
Diario de Aprendizaje. Cierto es que, luego, el profesor respondía a cualquier
pregunta o comentario a través de su correo. La cercanía con éste (con el
docente) podría ser más importante si, en lugar de chats, las clases se
desarrollaran a través de videoconferencias en Alf (que también disponen de una
herramienta de chat simultáneo). Es sólo una idea ;)

