En pocos minutos todas las televisiones se hicieron con estas imágenes que desataron una alerta antiterrorista en Londres que ocupaba también las portadas de todos los periódicos al día siguiente...
Blog sobre Teoría y práctica de la información audiovisual. Máster en Comunicación y Educación en la Red (UNED).
viernes, 7 de junio de 2013
Ante el dolor, ante la sangre... cámaras grabando
Nos ha llamado la atención cómo hace un mes, en Londres, la cámara de un paseante grababa justo el momento en el que un joven de color se acercaba al objetivo, con las manos ensangrentadas y un machete, para anunciar que él y otro compañero habían matado a un soldado (que yacía en el suelo) en nombre de Alá. Sus palabras, visiblemente excitado, eran: “Juramos por el Todopoderoso Alá que nunca dejaremos de combatiros. Las únicas razones por las que hemos hecho esto es porque los musulmanes están muriendo cada día. Este soldado británico no es más que ojo por ojo, diente por diente. Pedimos perdón porque las mujeres hayan tenido que ver esto hoy pero en nuestra tierra nuestras mujeres tienen que ver lo mismo. Vuestra gente nunca estará segura. Echad a vuestro Gobierno. No les preocupamos nada".
En pocos minutos todas las televisiones se hicieron con estas imágenes que desataron una alerta antiterrorista en Londres que ocupaba también las portadas de todos los periódicos al día siguiente...
Como podemos observar, las cámaras están en el lugar de los hechos antes de que lleguen las ambulancias, los policías o los periodistas. Y éstos no ignoran sus imágenes en absoluto, es más, las toman y ni siquiera se cuestionan si hacen bien o no en emitir las imágenes, por muy duras que nos puedan parecer. Si nos cuentan con palabras estos hechos, es decir, el degollamiento de un soldado a manos de dos jóvenes en plena calle, nos podría resultar algo irreal, de película, surrealista, pero otra cosa es 'ver' lo ocurrido. En el libro 'Ante el dolor de los demás', Sontag insiste en que, en muchas ocasiones, las imágenes menos pulidas o menos profesionales, como las del asesinato del soldado en Londres (grabadas por un viandante), se alzan como las más auténticas. Recordemos la exposición 'Aquí está Nueva York', a la que alude Sontag, que reunió miles de fotografías de aficionados que documentaban los atentados del 11S y la destrucción del World Trade Center, sin necesidad siquiera de pie de foto...
En pocos minutos todas las televisiones se hicieron con estas imágenes que desataron una alerta antiterrorista en Londres que ocupaba también las portadas de todos los periódicos al día siguiente...
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