sábado, 11 de mayo de 2013

IMAGEN Y CONTROL SOCIAL, de Ramón Ignacio Correa

Imagen y control social es una obra de Ramón Ignacio Correa, en la cual nos encontramos
muchas de las verdades escondidas tras las imágenes que nos rodean y manejan nuestras vidas.

Decimos manejan porque siempre se crean con una finalidad, y no suele ser la de transmitir la verdad y la realidad como si la vieses in situ (cosa que al mismo tiempo nunca se podrá dar porque una imagen es una parcela de un todo). La visión más clara es la imagen con la finalidad de compra, nos transmiten ideas, estereotipos, impactos visuales que creen esa imagen de necesidad; el problema es que aún sabiéndolo no todos, ni en todas las ocasiones, hemos podido llegar a comprender todo el poder que realmente consiguen a través de las mismas.
 
Además, la imagen tiene un gran poder, ya que es el mecanismo más sencillo para llamar la atención del público, sobre todo cuando este es poco exigente en cuanto a transparencia. Y al ir analizando diferentes artículos y al ir avanzando en el libro también se generan preguntas, como si realmente entendemos las imágenes que vemos, si sabemos o nos paramos a interpretarlas, si nos damos cuenta y somos conscientes de que toda imagen que se nos muestra suele conllevar un mensaje oculto, etc.

Tenemos que tener en cuenta, además, que las imágenes siempre están al servicio de un poder que las manipula como él quiere, creando en nosotros una necesidad imperiosa de conseguir o realizar aquello que se anuncia o se nos enseña.

Lo que más nos debe importar, en este caso, es que la escuela debe educar este hecho. Se debe dar una educación al consumidor para saber todo aquello que se esconde detrás de la publicidad, detrás de la imagen. Y esta educación debe darse desde los inicios de la enseñanza, ya que es una edad donde más información captan y donde se está formando su personalidad, viéndose influida por todos estos medios salvo que se les eduque críticamente. De hecho, según nos dice Vela (VELA LÓPEZ, R. (2010): en GUTIÉRREZ TAPIAS M. (Coord.): Enseñar a consumir, aprender a consumir. Escuela de Magisterio de Segovia (UVA). Segovia), “Debemos estar en contra del “bombardeo” de información potenciadora de consumo que sufren los más pequeños. Muchas empresas reparten folletos de propaganda de sus productos a la salida del colegio en fechas significativas como son la Navidad o el Carnaval, con el único fin de fomentar el consumo abusivo de sus productos. Dichas actuaciones se deberían limitar en la medida de lo posible”.

Hoy día, en nuestra sociedad, el sistema productivo, ha conseguido manipular las opiniones y las opciones de muchos jóvenes, transmitiéndoles el deseo de comprar todo lo publicitado, incluso aquello que no necesitan, y exigiéndoles a su vez, buscar “todos los caminos posibles” para obtener la renta necesaria y realizar dichas compras. Es por ello que hoy, más que nunca, se hace necesario educar a nuestros alumnos por todos los medios posibles, haciéndoles comprender el problema derivado de un consumo irresponsable. Un ejemplo bien claro de cómo nos influyen, del poder tan penetrante que tienen las imágenes en todos nosotros, y en los niños en particular, se ve de nuevo con Vela (2010), que expone un ejemplo de aula:
con la llegada de la Navidad, los niños y niñas, estaban ansiosos por el regreso de los Reyes Magos, mejor dicho, por la venida masiva de regalos. Un día, en la asamblea matinal, les pregunté si alguno se acordaba de los regalos que les habían dejado los Reyes Mayos el año anterior; curiosamente ninguno se acordaba de los regalos, como tampoco recordaban aquellos de los cumpleaños recientes. Sin duda, un efecto favorecido por la compra masiva de regalos.”
Otro ejemplo de este poder y la necesidad de una educación crítica la vemos a través de la infobasura que existe en los medios de comunicación, ya que se ofrece muchísima información pero no logramos discernir o diferenciar lo “necesario” de lo accesorio. Todos los medios de comunicación están cargados de publicidad, sólo buscan la venta en todas sus exposiciones al público y como docentes debemos preguntarnos si realmente nosotros analizamos los materiales que proponemos en el aula y si transmitimos la necesidad del análisis crítico de estos medios.
 
Y un último punto clave también en nuestra sociedad de control es la derivada, como no, de los poderes políticos; basándose en la mentira y la manipulación de la información, de la creación en la opinión publica, en la conciencia del electorado y en las masas, de una imagen falsa de la realidad. La propaganda y la publicidad son formas contemporáneas de comunicación política. 
Podríamos continuar con los ejemplos pero lo realmente importante es que nos demos cuenta de la importancia y necesidad del cambio, de la reflexión crítica y de luchar por una mayor transparencia en la imagen.
 
 

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